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Amplíe aquí su información sobre Comunicación Institucional y Corporativa
LA
IMAGEN CORPORATIVA DE UNA ENTIDAD Es la integración en la mente de los
públicos de esa entidad, de todos los inputs emitidos por dicha entidad en la
relación ordinaria con sus públicos. En consecuencia, la imagen hay que
entenderla como la suma de experiencias que alguien tiene de una institución.
De esto se deduce que el protagonismo en la construcción de la imagen
corporativa lo tiene, en última instancia, el público y no la entidad. Así,
el papel de una organización en la creación de su imagen no pasa de ser el de
inducir una cierta imagen a partir de una multitud de mensajes que ella emite,
muchos de ellos carentes de voluntad comunicativa. Consecuencia de
lo anterior, es que los estados de opinión, positivos o negativos, que una
persona se forma de una institución como consecuencia de su relación con ella,
son simplemente, opiniones que valoran el comportamiento de esa institución en
su relación con esa persona. Todo acto de una entidad, pues, debe ser evaluado
en términos de imagen. El profundo
cambio experimentado en las relaciones entre empresas y trabajadores, la
creciente presión de los accionistas y de la opinión pública para conocer lo
que hacen las empresas y cómo lo hacen, y el elevado nivel de competitividad
del mercado, obliga a las empresas a potenciar el papel de la comunicación como
medio fundamental para diferenciarse de las demás. NECESIDAD
DE UNA GESTIÓN DE LA COMUNICACIÓN Y DE LA IMAGEN DE UNA ENTIDAD La gestión
profesional de la comunicación y de la imagen corporativa se ha convertido
pues, en un principio de gestión empresarial, ya que nada como la imagen y la
reputación corporativas, excepto los resultados económicos, resume con tanta
fidelidad la eficacia de una gestión. Por tanto, lograr proyectar una imagen
positiva se ha convertido en uno de los principales objetivos de las
instituciones y empresas más diversas. Ocurre que los
mercados y los diferentes públicos con que se relacionan esas corporaciones,
han desarrollado sutiles mecanismos para valorar la apariencia de las
instituciones y empresas. Por ello, hoy en día resulta extremadamente complejo
para una organización proyectar una imagen positiva sobre sí misma, hacia el
medio donde se desenvuelve. Tan importante
para una corporación, es cumplir sus objetivos y obtener los resultados que
persigue, como proyectar una imagen positiva al medio donde se desenvuelve. Es
más, la incapacidad de las corporaciones para proyectar una imagen positiva a
sus públicos, suele impedirles el cumplimiento de sus objetivos y la obtención
los resultados perseguidos. A la luz de estos razonamientos, es fácil
concluir que una gestión eficaz de la imagen de una organización, es parte
fundamental de la gestión general de dicha organización, por lo que toda
corporación que pretenda ser dirigida con eficacia, debe realizar una gestión
cabal de su imagen y de la comunicación corporativa. UNA
GESTIÓN EFICAZ DE LA COMUNICACIÓN Y DE LA IMAGEN DE UNA ENTIDAD Una gestión eficaz de la imagen de una
entidad, permite optimizar lo mejor de su identidad. Ocurre sin embargo que el
conocimiento que se tiene sobre las empresas y determinadas entidades es escaso,
incluso el que estas tienen de sí mismas es un conocimiento bastante
fragmentario. Para gestionar
con eficacia la imagen corporativa parece razonable, por tanto, comenzar por el
descubrimiento de la propia identidad para luego intentar proyectar lo mejor de
ella y lograr construir en la mente de los públicos una imagen que mejore su
posición en el medio en que se desenvuelve, y frente a sus competidores y/o
detractores. Esta proyección
a los públicos, de lo mejor de una entidad, deberá hacerse mediante una
comunicación eficaz y de calidad entre dicha entidad y los públicos con los
que se relaciona. Una comunicación
eficaz y de calidad, que proyecte una imagen positiva de una corporación a sus
públicos debe comprender y controlar:
ESTRATEGIA
PARA UNA GESTIÓN EFICAZ DE LA COMUNICACIÓN Y DE LA IMAGEN DE UNA ENTIDAD La gestión estratégica de la
comunicación e imagen corporativa, debe comprender dos fundamentales líneas de
actuación: Definición de la identidad o “ser” de la organización Establecer
la “carta de identidad” o atributos que constituyen la identidad de su
organización (historia de la organización, su visión estratégica y misión,
y una síntesis de su proyecto empresarial o de actuación). Gestión estratégica de la imagen corporativa Proyectar la
identidad de una organización para inducir entre sus públicos una imagen
positiva de ésta. Esto comprendería tres etapas o proyectos sucesivos:
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